3r Trimestre

 Tercer Trimestre

 

7ª Tutoría

Objetivo:

Educar la mirada para descubrir el amor de Dios en nosotros y en todo lo que nos rodea aprendiendo a valorarlo y agradecerlo.

 

ACTIVIDADES:

1.    EL AMOR INCONDICIONAL DE DIOS 

En este juego didáctico, los chicos harán una comparación entre una sombra y el amor incondicional que Dios nos brinda.

Preparación: Se juntan en un lugar abierto, soleado (patio, parque…), de modo que los  y las alumnas produzcan sombras visibles. O también se puede colocar una lámpara en la esquina del aula de tal forma que genere sombras.

·         Juega a "Coger la Sombra" con tu grupo. En este juego, una persona corre al resto y trata de coger su sombra posándose sobre ella o tocándola.

·         A continuación después de algunas vueltas, se juntan en un círculo y ven quien puede hacer la mejor figura de sombras con las manos (como por ejemplo un conejo, un perro o un monstruo marino) Entonces deja que los alumnos y alumnas intenten deshacerse de sus sombras (sin abandonar el lugar soleado)

·         Después nos volvemos a reunir todos en un círculo y se van turnando para leer la siguiente cita de Romanos 8:31-39, hasta que hayan leído el pasaje entero.

.Ante esto ¿qué diremos? Si Dios está por nosotros ¿quién contra nosotros? El que no perdonó ni a su propio Hijo, antes bien le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él graciosamente todas las cosas? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es quien justifica. .¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún el que resucitó, el que está a la diestra de Dios, y que intercede por nosotros? ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?, como dice la Escritura: Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero. Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro."

·         Para la siguiente serie de preguntas, haz que los alumnos y alumnas se crucen de brazos y se alternen para compartir las respuestas de cada pregunta. Cuando una persona diga su respuesta, permite que cualquiera que haya pensado en lo mismo y no tenga nada más para agregar, se descruce de brazos. Cuando todos hayan descruzado sus brazos, haz la pregunta que le sigue y repite el proceso

Preguntas:

1.       ¿Qué semejanza o diferencia hay entre la manera en que Jesús nos ama y la forma en que tratamos de separarnos de nuestra sombra?

2.      ¿Por qué es importante para nosotros el saber que nada puede separarnos del amor de Dios?

3.      ¿Cómo puedes acordarte de Romanos 8:31-39 cuando sientes que Dios está alejado de ti?

Haz que el alumnado forme cruces con las sombras, manteniendo los brazos paralelos al piso y quedándose parados. Mientras estén formando esas figuras, comenta: Al igual que siempre hay sombra en un día soleado, el amor de Cristo siempre está con nosotros.
Aliéntalos a que piensen, durante la semana entrante, en la lectura de Romanos 8:31-39 cada vez que vean proyectada su sombra.

Se concluye la dinámica haciendo una oración silenciosa, cada alumno y alumna en su interior.

 2.   El profesor asignara una imagen a cada grupo, con el fin de que una vez leída la frase, pongan en común lo  que entienden y lleguen a una conclusión, que  deberán presentar a toda la clase.

 






8ª Tutoría

Objetivo:

Conocer modos concretos de vivir el amor, acercándonos a Jesús y aprendiendo de sus gestos y palabras.

 

ACTIVIDAD

Centrada en el Pasaje del Evangelio del Buen Samaritano. (Lucas, 10, 25-37)                                                          

Jesús nos enseña a Amar con sus propios gestos.

El profesor invita a los alumnos al silencio, mediante una técnica de relajación, muy sencilla, dirigiéndola con el siguiente texto:

Siéntate en la silla, con la espalda recta, las piernas sin cruzar, los dos pies en el suelo, un poco separados, Pon las dos manos en tu regazo, con las palmas hacia arriba, o encima de la mesa, con las palmas hacia abajo, como te sientas más cómodo.

Respira hondo, durante tres veces. Y ahora concéntrate en una respiración sin hacer ninguna fuerza, simplemente dándote cuenta de que respiras.

Cuando los alumnos han conseguido la postura y están relajados, el profesor o profesora dice:

Imagínate que estás en el país de Jesús, hace calor, se ve cerca el desierto, con un grupo de camellos que transitan por él. Centro mi mirada en la ciudad y veo a Jesús rodeado de personas, me acerco a ver lo que pasa.

Oigo a Jesús que dice:

“Amaras a Dios con todo tu corazón y al prójimo como a ti mismo”  una persona le pregunta: ¿Quién es mi prójimo?

Jesús le contesta:

–Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó fue asaltado por unos bandidos. Le quitaron hasta la ropa que llevaba puesta, le golpearon y se fueron dejándolo medio muerto.  Casualmente pasó un sacerdote por aquel mismo camino, pero al ver al herido dio un rodeo y siguió adelante.  Luego pasó por allí un levita y que al verlo dio también un rodeo y siguió adelante.  Finalmente, un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, le vio y sintió compasión de él,  Se le acercó, le curó las heridas con aceite y vino,  y se las vendó. Luego lo montó en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, el samaritano sacó dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: ‘Cuida a este hombre. Si gastas más, te lo pagaré a mi regreso.’  Pues bien, ¿cuál de aquellos tres te parece que fue el prójimo del hombre asaltado por los bandidos?

Al acabar su historia Jesús mira al maestro de la ley para saber si ha entendido la pregunta y le dice:

¿Cuál de aquellos tres te parece que fue el prójimo del hombre asaltado por los bandidos?

 El maestro de la ley contestó:

–El que tuvo compasión de él.

Jesús le dijo:

–Ve, pues, y haz tú lo mismo.”

Lc. 10, 25-37

 Después de escuchar esta parábola, pregúntate a ti mismo: ¿Quien es mi prójimo, para mí?

 Cuando descubras quien es tu prójimo y lo tengas en cuenta, habrás aprendido la enseñanza de Jesús. De amar al prójimo como a uno mismo y cómo lo amó El.

En grupo hacer una representación de la parábola,  y grabarla en un video, para presentarla a toda la clase. Se puede representar actualizando la parábola a nuestro tiempo.


9ª Tutoría

Objetivo:

Vivir el amor como entrega, con gestos concretos de fraternidad y cuidado de nosotros mismos y la creación.

 

ACTIVIDADES:

 

1.    Cada alumno leerá en silencio el nº 1 y 2 de la Fratelli Tutti del Papa Francisco.

·     «Fratelli tutti», escribía san Francisco de Asís para dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio. De esos consejos quiero destacar uno donde invita a un amor que va más allá de las barreras de la geografía y del espacio. Allí declara feliz a quien ame al otro «tanto a su hermano cuando está lejos de él como cuando está junto a él. Con estas pocas y sencillas palabras expresó lo esencial de una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite.

·    Este santo del amor fraterno, de la sencillez y de la alegría, que me inspiró a escribir la encíclica Laudato sí, vuelve a motivarme para dedicar esta nueva encíclica a la fraternidad y a la amistad social. Porque san Francisco, que se sentía hermano del sol, del mar y del viento, se sabía todavía más unido a los que eran de su propia carne. Sembró paz por todas partes y caminó cerca de los pobres, de los abandonados, de los enfermos, de los descartados, de los últimos.

2.   Dividir la clase en 4  ó 5 grupos. Repartir a cada grupo un capítulode la Fratelli Tutti.

5. El trabajo que deben hacer es escoger un número del capítulo que les ha tocado, leerlo y explicar a los demás alumnos, cuál es el mensaje que el Papa Francisco quiere dar en ese número que han escogido.

4.  Otra posibilidad es que busquen el resumen de su capítulo en internet y lo presenten a la clase.

 

Oración para el final.

Dios nuestro, Trinidad de amor,
desde la fuerza comunitaria de tu intimidad divina
derrama en nosotros el río del amor fraterno.
Danos ese amor que se reflejaba en los gestos de Jesús,
en su familia de Nazaret y en la primera comunidad cristiana.

Concede a los cristianos que vivamos el Evangelio
y podamos reconocer a Cristo en cada ser humano,
para verlo crucificado en las angustias de los abandonados
y olvidados de este mundo
y resucitado en cada hermano que se levanta.

Ven, Espíritu Santo, muéstranos tu hermosura
reflejada en todos los pueblos de la tierra,
para descubrir que todos son importantes,
que todos son necesarios, que son rostros diferentes
de la misma humanidad que amas. Amén.


 

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